Cómo contabilizo subvenciones (2) Criterios de imputación a resultado

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Seguimos con el paréntesis, dentro del repaso de la adaptación del Plan General de Contabilidad para ESL,  que estamos dedicando a cómo se contabilizan las subvenciones con la nueva normativa.

En el anterior post recordaba cuándo se considera una subvención no reintegrable para poder ubicarla en el Patrimonio neto, y no en el Pasivo. Criterios en consonancia con la Disposición adicional única de la Orden EHA/733/2010

Con las que me conceden y ejecuto  en el mismo ejercicio, no hay problema. Lo único es que en lugar de la 725, ahora utilizo la cuenta 74. Su ubicación en la cuenta de resultados no cambia, siguen siendo Ingresos de la Actividad Propia.

Subvenciones

Pero ¿cuando la subvención tiene una ejecución que abarca varios ejercicios?, ¿cuándo y cuánto debo llevar cada año a resultado?. ¿Qué es eso de hacerlo “sobre una base sistemática y racional de forma correlacionada con los gastos derivados de la subvención”?

Pues de nuevo debo fijarme en para qué me han concedido la subvención, así tendré:

a) Las concedidas por asociados/fundadores/patronos, irán directamente a resultado. Pero si esa aportación es a título de dotación fundacional o fondo social, entonces va directamente a los fondos propios de mi entidad.

b) Las genéricas o sin finalidad específica, irán a resultado en el ejercicio que las reconozca.

c) Asegurar una rentabilidad mínima o compensar déficit de explotación (Subvenciones de Explotación), se imputaran en el ejercicio de la concesión.

d) Financiar gastos específicos: las llevaré a resultado cuando se devenguen dichos gastos.

e) Adquirir activos o cancelar pasivos

  1. a. Inmovilizado Intangible, Material e Inversiones Inmobiliarias: las llevaré a ingresos a medida que vaya amortizando dicho bien, o cuando lo venda, corrija su valor o dé de baja en Balance.
  2. b. Existencias, que no obtenga por un rappel comercial, las llevaré en el momento de la enajenación, corrección valorativa por deterioro o baja en Balance.
  3. c. Activos financieros, seguiré el mismo criterio que las Existencias.
  4. d. Cancelar deudas, se imputaran como ingresos del ejercicio en que se produzca dicha cancelación, salvo cuando se otorguen en relación con una financiación específica, en cuyo caso la imputación se realizará en función del elemento financiado.

Y habría otro tipo de subvenciones, muy habituales en el ámbito de la cooperación internacional, y en las que la Entidad titular de la subvención envía gran parte de la misma a otra Organización para ejecutar la actividad en terreno, ¿Cómo contabilizamos este tipo de subvenciones?… prefiero abordar el tema en otro post.

Activos por impuestos diferidos. Bankia como ejemplo práctico

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De nuevo un paréntisis en este repaso de la adaptación del Plan General de Contabilidad para Entidades sin fines lucrativos en el que estoy metido, para comentar varios post que he visto recientemente. Bueno, más que paréntesis, son cabos sueltos a retomar más adelante, cuando me encuentre con las cuentas a las que hacen mención.

A raíz de un artículo en EL País, Los auditores alertan de créditos fiscales en cuatro entidades por 4.905 millones, leo en el blog de Gregorio Labatur Serer, una interesante reflexión: ¿Pueden ser contabilizados los créditos fiscales y hacerlos aparecer el en Activo del Balance?, ¿se está inflando el activo por ello? .   Las entidades señaladas son Catalunya Caixa, Novagalicia, Unnim, Banco de Valencia,  pero añade también la recién nacionalizada BFA –  Bankia.  El ejemplo que pone es ilustrativo:

“Si una empresa tiene una base imponible negativa por 1.000 euros, se trata de ese mismo año (el que se produjo la base imponible negativa), de hacer aparecer en el Activo, una partida denominada “Activo por impuestos diferidos”, el 30 % (tipo impositivo general) de la base imponible negativa, esto es, hacer aparecer en el activo 350 euros por ese motivo, con abono a resultados, por lo que (sino existe ningún otro tipo de diferencias entre criterios contables y fiscales) el resultado del ejercicio se convierte en una pérdida de 650 euros en lugar de los 1.000 euros que teníamos anteriormente.”

Esta operación está recogida en el PGC, “reconocimiento de un activo por “derecho de compensación de la base imponible negativa”, pero ello no ha evitado que los auditores de Bankia, Deloitte, pusiera en su informe una salvedad al respecto, y de nuevo me remito a otro post de Gregorio que señala dos de los problemas que encontraron:

–        Las acciones que el BFA tiene de Bankia en su patrimonio, “Inversiones financieras en empresas del grupo”,  (BFA es la matriz dominante de Bankia).

–        Los activos por impuestos diferidos, fruto de los derechos fiscales que se tienen para compensar en el futuro pérdida pasadas (actualmente existen 18 años para compensar estas pérdidas).

No voy a entrar en análisis políticos-económicos, que también he visto, y muy interesantes, en varios post de José Moisés Martín.

Por el momento me quedo en la parte técnica y con éstos comentarios tan didácticos, a modo de cabos sueltos, que más adelante seguro que retomaré.

Cómo contabilizar las Subvenciones (1 ): ¿Cuándo son las subvenciones no reintegrables?

La Norma de Valoración 18ª Subvenciones, Donaciones y Legados recibidos, tanto del RD 1514/2007 como del RD 1491/2011, habla de dos tipos de subvenciones:

Reintegrables, que registramos como un Pasivo hasta que adquieran la condición de no reintegrables.

No reintegrables,  que registramos como Patrimonio neto  y vamos imputando a resultado sobre una base sistemática y racional de forma correlacionada con los gastos derivados de la subvención, es decir, según unos criterios de imputación que luego veremos.

Este cambio es el que ha provocado muchas sorpresas a la hora de ver el nuevo Balance surgido tras la adaptación y obtener sus ratios: Pasar de tener todo lo pendiente de ejecutar de una subvención en el Patrimonio Neto a colocarlo en el PASIVO, será como “pinchar” ese “colchón” llamado Fondo de Maniobra que estaba tan hinchado con cantidades que en verdad significaban compromisos de ejecución a corto plazo, deudas convertibles en subvenciones siempre y cuando se cumplieran los requisitos.

¿Cuándo sé yo que mis subvenciones son no reintegrables?

  1. Cuando exista un acuerdo individualizado de concesión a nuestro favor
  2. Cumplamos las condiciones establecidas para su concesión
  3. No existan dudas razonables sobre la recepción de esa subvención.

Para entender cumplidos estos tres requisitos debemos fijarnos bien en el fin de la subvención, es decir, para qué nos concedieron la ayuda:

a) Adquirir un activo y mantenerlo un número de años. En este caso será no reintegrable cuando al cierre del ejercicio se haya realizado esa inversión y no existan dudas de que se mantendrá tal y como nos diga las bases de la concesión. Si es activo financiero, y su rendimiento destinado al cumplimiento de los fines, seguiremos los criterios establecidos para este tipo de activos.

b) Construcción, mejora, renovación o ampliación de un activo, Cuando las condiciones del otorgamiento exigen la finalización de la obra y su puesta en condiciones de funcionamiento, se calificará la subvención de no reintegrable en la proporción de la obra ejecutada al cierre del ejercicio, siempre que no existan dudas razonables de cumplir con el acuerdo de concesión.

c) Financiar gastos específicos de ejecución plurianual, por ejemplo, realizar unas jornadas de sensibilización. Cuando las condiciones exigen la finalización del plan de actuación y la justificación de haber realizado las actividades, se considerará no reintegrables en la proporción del gasto ejecutado al cierre del ejercicio, … y de nuevo, siempre que no existan dudas razonables de cumplir con los términos fijados en la concesión.

Grupo 1: Financiación básica. Primera reclasificación de elementos patrimoniales (1)

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Como su propio nombre indica aquí tengo mis principales recursos propios y financiación ajena a largo plazo que cubre mi estructura fija (activo no corriente) y una parte del activo corriente. Este “colchón” es lo que se conoce también como el Fondo Maniobra.

En las cuentas de Capital/Fondo Social no hay que hacer nada, a lo sumo, abrir una cuenta de Reservas específica contra la que realizar los ajustes.

El meollo está en las cuentas 13 Subvenciones, donaciones y ajustes por cambios de valor que aunque no desaparecen, sí van a perder peso en el Balance. En verdad, tras la entrada en vigor del PGC de 2007, en estas cuentas ya deberíamos tener solo la parte pendiente de ejecutar de subvenciones, donaciones y legados, no reintegrables (ojo al dato!), y que están pendientes de transferir o imputación a resultados. El resto de subvenciones se reubican en el pasivo, en función del plazo de ejecución previsto. Por tanto, para quienes hicieron los deberes el 1 de enero de 2008, no deben hacer nada, para los remolones toca poca ponerse al día.

A modo de repaso teórico: el Plan nos propone diferentes códigos según quién nos conceda la ayuda: Si es una Administración Pública, nos señala la 130 Subvenciones de Capital. Si son empresas o particulares, la 131 Donaciones y legados de Capital. Y luego un cajón de sastre 132 Otras Subvenciones, donaciones y legados.  Puestos a repasar, su movimiento es:

Se abonará: 1. Al cierre del ejercicio, por la subvención concedida, con cargo a un cuenta del subgrupo 94. 2. Por el gasto por impuesto sobre beneficios vinculado a la subvención imputada o transferida a la cuenta de pérdidas y ganancias, con cargo a las cuentas del subgrupo 83.

Y se cargará: 1. Al cierre del ejercicio, por la imputación a la cuenta de pérdidas y ganancias de la subvención recibida, con abono a una cuenta del subgrupo 84. 2. Por el gasto por impuesto sobre beneficios vinculado a la subvención imputada directamente en el patrimonio neto, con abono a las cuentas del subgrupo 83.

Por tanto la reclasificación a realizar será pasar el saldo de la 130, 131 y 132 que corresponda a subvenciones reintegrables y llevarlas al pasivo según su plazo previsto de ejecución: Las de largo plazo al pasivo no corriente, en la subcuenta  172 Deudas a largo plazo transformables en subvenciones, donaciones y legados, y las de corto, al pasivo corriente, a la subcuenta 522 Deudas a corto plazo transformables en subvenciones, donaciones y legados.

No obstante el tema de las subvenciones merece un post a parte. En éste nos conformamos con un cuadrito resumen:

En el anterior PGC En el nuevo
130131

132

En las mismas subcuentas si son no reintegrable
172, la parte considerada reintegrable y que está pendiente de ejecutar a largo plazo
522,  la parte considerada reintegrable y que está pendiente de ejecutar a corto plazo