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Modelo 182. Deducción autonómica

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Volvemos a escribir sobre el Modelo 182, Declaración informativa de donativos, donaciones y aportaciones recibidas, cuyo plazo de presentación finaliza el día 31 de enero.

Es posible que exista una confusión con las casillas “Deducción Com. Autónoma” y “% deducción Com. Autónoma”,  y entendamos que se refiere a la Comunidad autónoma del donante.

Si no fijamos, al llegar a la casilla “Deducción Com. Autónoma”, la ayuda del programa nos hace referencia a lo señalado en la casilla  “NATURALEZA DEL DECLARANTE”, que es la primera ventana que aparece nada más empezar a cumplimentar el Modelo 182. No olvidemos que el declarante es la Entidad, y en esa casilla señalamos su “naturaleza” o dicho de otro modo, la razón por la cual es beneficiaria de incentivos fiscales. Para ello nos dan tres claves en un desplegable:

  1. Entidad beneficiaria de los incentivos regulados en el Título III de la Ley 49/2002, de 23 de diciembre, de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo.
  2. Fundación legalmente reconocida que rinde cuentas al órgano del protectorado correspondiente o Asociación declarada de utilidad pública, no comprendida en el apartado anterior.
  3. Titular o administrador de un patrimonio protegido regulado en la Ley 41/2003, de 18 de noviembre, de protección patrimonial de las personas con discapacidad y modificación del Código Civil, de la Ley de Enjuiciamiento Civil y de la Normativa Tributaria con esta finalidad.

Pues bien, cuando el donativo pueda dar derecho a la aplicación en el IRPF de alguna de las deducciones aprobadas por las Comunidades Autónomas, señalamos la Comunidad que corresponda y en la siguiente casilla, “% deducción Com. Autónoma”, el porcentaje de deducción en la cuota íntegra del I.R.P.F. aprobado por dicha Comunidad.

En caso contrario no se rellenará.

El programa de ayuda nos facilita la legislación aprobada en cada Comunidad Autónoma en la que se señala qué porcentaje de deducción aplicar. Leyendo dichas legislaciones, volvemos a ver que siempre hacen referencia a la naturaleza del declarante, nunca a la del donante. Por ejemplo, una persona, independientemente de su residencia, que realiza una donación a favor de una Entidad sin fin lucrativo cuyo fin exclusivo o principal que persigan sea la defensa del medio ambiente o la investigación y el desarrollo científico y técnico y se hallen inscritas en los correspondientes registros de la Comunidad Autónoma de Aragón, podrá aplicarse una deducción autonómica del 15%, pero si los fines de la Asociación son el fomento del deporte, no.

Menos cuentas y más cuentos.

Con la resaca de los Reyes Magos, quiero aprovechar este cuaderno de bitácora para compartir unas reflexiones de Virginia Imaz.

El video tiene casi dos años, y debió ser a raíz de un seminario organizado por la Fundación EDE, una entidad sin fines lucrativos de de Bizkaia, pero lo acabo de descubrir y quería dejar constancia en este diario más dedicado a las cuentas que a los cuentos, aunque a veces no se sabe dónde esta la frontera.

Virginia Imaz es…bueno, mejor que lo cuente ella:

“Me nacieron en primavera de 1962 a dos mundos: al que le dicen real y al que se llega por la puerta de los cuentos. He hecho mi nido en ese umbral de magia.

Cuando era niña tuve la fortuna de tener tantas personas a mi alrededor que contaban historias, que yo creí que narrar era una forma de ser gente.

Necesito escuchar y contar cuentos como respirar. Cuento profesionalmente desde 1984, historias que he escuchado que he leído o que me he inventado, aunque todas tienen algo en común.Son historias que me han movido los adentros, inspirándome o iluminándome en esta aventura del vivir.

He contado en castellano, en euskera y en francés, en todo tipo de lugares y para personas de todas las edades, naufragios y sueños.

Las historias se van puliendo por los caminos, cambian y me cambian.

A menudo me preguntan si se puede vivir del cuento. Yo sólo sé que hace ya un buen rato que no puedo vivir sin ellos.”

Nuevas obligaciones de facturación

En el post Documentos sustitutivos de la factura decíamos que pronto saldría el Reglamento con las nuevas obligaciones de facturación, pues bien, como habréis leído en la prensa, el BOE ya ha publicado el  RD 1619/2012, de 30 de noviembre, que deroga al RD1496/2003, y que entrará en vigor el 1 de enero de 2013.

Adios a los tiques, ahora deberemos hablar de factura completas u ordinarias y de las simplificadas.

De la factura ordinaria pocas novedades, salvo que se impulsa la factura electrónica, al poder expedirlas sin necesidad de emplear una tecnología determinada.

Las facturas simplificadas, salvo algunas excepciones, podrán expedirse, a elección del obligado a su expedición, cuando su importe sea inferior a 400 € (IVA  incluido) o se trate de facturas rectificativas. Del mismo modo, si el importe no excede de 3.000 € (IVA  incluido), pueden emitirse  en los supuestos en los que tradicionalmente se autorizaban los tiques como facturas, tales como:  ventas al  por menor, servicios a domicilio, transporte de personas, autopistas, parking, hosteleria, servicios telefónicos, peluquería, tintorería, lavancdería, etc., ver el artículo 4.2

El contenido mínimo de las facturas simplificadas, varia un poco:

  1. Número y/o serie de la Factura
  2. Nombre y NIF del expedidor.
  3. Fecha expedición y, si es distinta, fecha de realización del servicio o entrega de bienes
  4. Concepto o descripción del servicio o entrega de bienes.
  5. Tipo impositivo, y en su caso, la expresión IVA incluido
  6. Contraprestación total.

Si el destinatario es empresario o profesional (o bien un particular que lo exija), contendrá también el NIF y datos del destinatario, así como el desglose del IVA.

No quiero transcribir el Reglamento entero en este post, arriba está el link para cuando tengamos alguna duda. A modo de esquema: las obligaciones de expedir una factura están en el art. 2, y las excepciones en el art. 3.  El contenido de la factura están en el artículo 6, las ordinarias, y en el 7, las simplificadas.

La evolución de las gestorías

Post actualizado en nuestra nueva dirección-web

 

Siempre leo con interés los artículos que hablan sobre Asesorías/Gestorías, muchos escritos por empresas de software de gestión, y que, por tanto, inciden en la línea de la adaptación a los nuevos tiempos.

No cabe duda que la actual tecnología evita burocráticos intercambios de documentación y agilizan plazos, hasta el punto de poder tener la contabilidad al día y mejorar así nuestra gestión.

Mi reflexiones nacieron al leer el post “Hacia la auténtica Asesoría”, donde equiparan el  servicio de una Asesoría al de una Dirección Financiera contratada por horas, capaz de facilitar informes para la toma de decisiones.

La idea suena bien, y más ahora que hay que reducir costes, pero creo que faltan piezas para terminar de construir este puente entre la Entidad y su Asesoría. Piezas como qué necesidades tengo, la formación y el conocimiento mutuo de ambas orillas. Me explico:

En la orilla de la Entidad (o autónomo) se sigue viendo la contabilidad como una obligación legal y no como fuente de información, quizá por carecer de formación económica para interpretar los estados financieros. Y aquí es donde veo el peligro de la idea de externalizar el puesto de Dirección Financiera, es decir, el puesto donde confluyen los conocimientos, técnicos y económicos, de la actividad y de la Entidad, para poder realizar análisis y preparar informes para la toma de decisiones.

El primer paso es ser conscientes de qué funciones queremos externalizar.

Con la Gestoría externalizamos las tareas administrativas necesarias para, cumpliendo con la ley, tener un primer informe económico-financiero de la Entidad, es decir, una Contabilidad. No saber interpretar/leer esas Cuentas Anuales, es como comprar el Quijote y no leerlo. Querer que nos interpreten las Cuentas y preparar informes, es un terreno de la Asesoría. Pero conviene subrayar que esta externalización no puede ser lo mismo que tener a una persona con la destreza que da la visión diaria de la actividad desde dentro. Por eso los responsables de la gestión deben hacer el esfuerzo de formarse en materia de gestión económica, empezar a dar la importancia que tiene la Contabilidad y otros procedimientos de gestión y control económico. Cierto que la contabilidad tiene una parte burocrática y mecánica, pero tras esa recogida de datos, está la función de analizar la información. Por eso, se externalice o no, quien recibe esos informes, digamos Dirección General, debe saber interpretarlos mínimamente.

Vayamos al otro lado de la orilla.

Aquí la Gestoría/Asesoría también debe hacer un esfuerzo para unir el puente. La flexibilidad del Plan General de Contabilidad, permite adaptar el Plan de Cuentas a la realidad particular de la Entidad. A falta de una experiencia en el Sector, debería existir la predisposición para escuchar qué necesita y quiere el cliente. Una forma de no llevarse a engaños, y lo digo porque he vivido en los dos lados del río. Este esfuerzo es importante hacerlo al principio, dejar bien claro en qué márgenes se mueve la colaboración para saber cuándo se está demandando servicios nuevos. Al igual que no es lo mismo la gestión de nóminas, elaborar contratos, finiquitos e indemnizaciones, que asesorar en caso de despidos, o que un servicio jurídico en caso de juicios. En contabilidad pasa igual, no es lo mismo elaborar las Cuentas Anuales, que elaborar un informe financiero interno, que un informe para un Concurso de Acreedores.

En definitiva, ni unos deben llevar contabilidades como quien hace churros, ni la Entidad o autónomo creer que tiene contratado un asesor 24h. En éste sentido mucha publicidad (incluida la de alguna entidad bancaria) puede llevar a engaño ofreciendo unos servicios ambiguos a bajos precios. No es lo mismo gestoría, que asesoría o que un trabajo de consultoría, y por tanto, el precio/coste tampoco es igual.Imagen

Limites en el pago en efectivo

Desde el 19 de noviembre de 2012 están prohibidos los pagos en efectivo, en operaciones en las que una de las partes sea empresario o profesional, por un importe igual o superior a 2.500€.

Así lo dice el artículo 7 de la Ley 7/2012, de 29 de octubre, de modificación de la normativa tributaria y presupuestaria y de adecuación de la normativa financiera para la intensificación de las actuaciones en la prevención y lucha contra el fraude.

En ese mismo articulo nos dice que el importe será de 15.000€ cuando el pagador sea una persona física que justifique que no tiene su domicilio fiscal en España, siempre que no actúe como empresario o profesional.

Para los que estén pensando en fraccionar el pago para no superar el umbral, que sepan que el cálculo del umbral se realiza sumando todos  los importes desembolsados para esa operación.

¿Y qué es efectivo? El texto  nos lleva al artículo 34.2 de la Ley 10/2010, y nos dice que, a los efectos de esta Ley se entenderá por medios de pago:

  1. El papel moneda y la moneda metálica, nacionales o extranjeros.
  2. Los cheques bancarios al portador denominados en cualquier moneda.
  3. Cualquier otro medio físico, incluidos los electrónicos, concebido para ser utilizado como medio de pago al portador.

Si esto sirve para prevenir el blanqueo de capitales, bienvenida sea la ley.

¿Cuándo debo llevar una Contabilidad?

¿Qué leyes obligan a llevar un control económico?

Parece que si no hay una ley que nos obligue, unas bases de una subvención que nos fuerce a presentar un informe económico (llámese formulación, memoria de seguimiento o justificación), no  hacemos el más mínimo esfuerzo en utilizar  herramientas de gestión. Porque en realidad es lo que son, instrumentos para mostrar nuestra realidad y así poder mejorar nuestra gestión. Somos así, por lo tanto, no nos queda otra que, antes que la razón, comenzar con las leyes.

La evolución del Tercer Sector (del mundo asociativo) ha ido encaminándose poco a poco a la profesionalización, y si no lo hacía por iniciativa propia, la legislación marcaba el ritmo a las más rezagadas.

Así, desde cualquier asociación, atendiendo a la Ley Orgánica 1/2002, Derecho de Asociación,  en su artículo 14 nos dice sus obligaciones documentables y contables.  Toda Asociación debe, además de “una relación actualizada de sus asociados, llevar una contabilidad que permita obtener la imagen fiel del patrimonio, del resultado y de la situación financiera de la entidad, así como las actividades realizadas”, debe “efectuar un inventario de sus bienes y recoger en un libro las actas de las reuniones de sus órganos de gobierno y representación. Deberán llevar su contabilidad conforme a las normas específicas que les resulten de aplicación”.

 Depende de nuestra forma jurídica y el tipo de actividades realizamos.

Si desarrollamos una actividad mercantil, entra en juego el Código de Comercio, que, en su art.25, nos obliga a “llevar una contabilidad ordenada que permita un seguimiento cronológico de las operaciones, elaborar periódicamente Balances e Inventarios”. Exige tener un libro de inventarios, otro de Diario y Cuentas Anuales.  Es la Ley 16/2007, desarrollada en el RD 1514/2007 y el  RD 1515/2007, la que aterriza todo esto y nos marca unas normas conocidas como Plan General de Contabilidad (PGC). Si somos Fundaciones de competencia estatal y Asociaciones declaradas de utilidad pública, tenemos la adaptación sectorial del PGC en el RD 1491/2011

Pues deben ajustarse a lo legislado en su territorio, por ejemplo Cataluña publicó un PGC en el Decreto 259/2008.  Pero si vamos a la Ley Orgánica 50/2002, Fundaciones, vemos en su art. 25, que están “obligadas a llevar una contabilidad ordenada y adecuada a su actividad, que permita un seguimiento cronológico de las operaciones realizadas”. Para ello deben llevar un “libro Diario, libro de Inventarios y Cuentas Anuales, con el fin de poder mostrar una imagen fiel de su patrimonio, situación financiera y resultados”, términos muy parecidos al art.5 del RD 1740/3003,  que nos dice cómo deben rendir cuentas las asociaciones declaradas de utilidad pública, y por tanto nos llevaría al PGC para ESFL.


Pero por si no quedara claro leyendo los artículos 2.a y 3.8 de la Ley 49/2002, que regula el régimen fiscal de las ESFL, encontramos que para que una Fundación (sin más) pueda beneficiarse de lo recogido en esta norma debe llevar aplicar un PGC.

“¡Cuántas leyes!

¡Cuántos artículos!,

Me he perdido!”….

No me extraña… cada gremio hablamos en unos vocablos propios para parecer más listos pero impedir que los demás nos entiendan. Pero fijémonos un poco, aunque no entendamos las palabras, vemos que algunas se repiten desde la legislación más “suave” aplicada a una Asociación hasta la que es de aplicación a una empresa que desarrolla una actividad mercantil.

Llevar un registro (contabilidad) permite obtener la imagen fiel del patrimonio, del resultado y de la situación financiera, así como las actividades realizadas, es decir, lo que dispongo, lo que necesito, lo que gasto e ingreso al desarrollar mi trabajo. En definitiva, supone una herramienta para conocer nuestra realidad, recoger información para posteriormente, analizándola, poder tomar decisiones.

Documentos sustitutivos de la factura

¡Peligro!

Entramos en tierras movedizas. Esta parte de la selva está plagada de documentos que pueden provocar desde la bronca del Responsable Financiero hasta el reintegro de una subvención.

Debemos estar atentos a la finalidad de los documentos que utilizamos en nuestras operaciones habituales, por eso hemos empezado conociendo las características de lo único que fiscalmente es válido: la factura.

No es lo mismo los requisitos fiscales que las bases de una subvención, por eso, cuando hablamos de finalidad nos podemos estar refiriendo a varios aspectos:

–          Legal

–          Contable

–          Fiscal

–          Justificación de una subvención

Por tanto, conviene hablar con propiedad. Es habitual ver documentos con la palabra RECIBO o RECIBÍ, pero con todos los datos de una factura, entonces, ¿por qué no utilizar directamente FACTURA?, a efectos fiscales es lo mismo, si se han realizado las liquidaciones y declaraciones tributarias correspondientes, claro está.

En la legislación cuando se habla de documentos sustitutivos de la factura, solo menciona los tiques. Esta palabra que utilizamos tanto, recibo o recibí, ha venido a tener una finalidad legal y contable, pero no fiscal. Es decir, nos ha servido como prueba de entrega de una cantidad de dinero.

La ley flexibiliza la obligación de emitir una factura en una serie de operaciones que no vamos a describir y que se recogen en el art.4 del RD 1496/2003. Aunque no nos servirá para deducirnos el IVA de la compra, la legislación sí exige un contenido mínimo:

–          Número y/o Serie

–          NIFiscal, nombre y apellidos o razón social del vendedor.

–          Tipo impositivo aplicado o la expresión IVA incluido

–          Contraprestación total

Muy relacionado con este tipo de documentos está la Hoja de Liquidación de Gastos de Desplazamientos, cuyos múltiples modelos seguro que habéis tenido que rellenar para justificar una subvención. Y aquí es donde vemos la lógica de lo que hemos venido hablando:

El financiador nos viene a decir: “Bien, me presentas un documento justificativo de que has realizado y pagado un gasto de transporte (Tique), pero ahora necesito saber quién ha viajado y el motivo”.

(Estamos atentos a la aprobación del RD por el que se apruebe el Reglamento que regule las obligaciones de facturación, en principio para entrar en vigor a partir del 1 de enero de 2013)

Convenio de colaboración con una entidad sin fines lucrativos

POST ACTUALIZADO EN NUESTRA NUEVA WEB  puche29consultoria.es

En el BOICAC N 90 de julio 2012 – Consulta 5, preguntaban acerca del reflejo contable de la aportación económica realizada por una empresa a una fundación con la que se ha suscrito un convenio de colaboración empresarial.

En su respuesta el ICAC, subrayando la novedad del PGC 2007 de fijarse no solo en el fondo jurídico de la operación, sino también en el fondo económico, señala que el ingreso del Convenio de Colaboración debe imputarse a resultado en el ejercicio de su concesión, al igual que realizamos con una donación, pues de hacerlo de otra forma se acercaría a la figura de una prestación de servicio. Si vamos imputando a ingresos a medida que realizamos el gasto, podría entenderse que existen obligaciones por ambas partes, cercanas a las que podrían fijarse en un contrato de promoción/publicad.

Por su interés transcribo parte de la respuesta, aunque arriba he puesto el link al texto completo.

Empieza recordando el art.25.1 Ley 49/2002, que establece como Convenio de colaboración empresarial en actividades de interés general aquel por el cual las entidades a que se refiere el artículo 16, a cambio de una ayuda económica para la realización de las actividades que efectúen en cumplimiento del objeto o finalidad específica de la entidad, se comprometen por escrito a difundir, por cualquier medio, la participación del colaborador en dichas actividades.”

“La difusión de la participación del colaborador en el marco de los convenios de colaboración definidos en este artículo no constituye una prestación de servicios”

Luego recuerda el PGC-RD 1514/2007: “Los efectos de las transacciones o hechos económicos se registrarán cuando ocurran, imputándose al ejercicio al que las cuentas anuales se refieran, los gastos y los ingresos que afecten al mismo, con independencia de la fecha de su pago o de su cobro; que los gastos son decrementos en el patrimonio neto de la empresa durante el ejercicio, ya sea en forma de salidas o disminuciones en el valor de los activos, o de reconocimiento o aumento del valor de los pasivos, siempre que no tengan su origen en distribuciones, monetarias o no, a los socios o propietarios, en su condición de tales; que los pasivos son obligaciones actuales surgidas como consecuencia de sucesos pasados, para cuya extinción la empresa espera desprenderse de recursos que puedan producir beneficios o rendimientos económicos en el futuro; y que para reconocer un pasivo en el balance ha de ser probable que, a su vencimiento y para liquidar la obligación, deban entregarse o cederse recursos que incorporen beneficios o rendimientos económicos futuros, y siempre que se puedan valorar con fiabilidad”.

 “Para poder otorgar un adecuado tratamiento contable a los hechos descritos y, en particular, para concluir si el importe de la ayuda comprometida debe reconocerse como un gasto en el momento inicial de la firma del convenio, o si debe periodificarse a medida que se difunda la colaboración, la cuestión a dilucidar, como paso previo, es saber cuál es la causa del desplazamiento patrimonial.

Si una vez analizado el fondo económico del convenio de colaboración pudiera llegarse a concluir que las fundaciones asumen una obligación equivalente, en términos de racionalidad económica, a la contraprestación recibida para difundir la colaboración de la entidad aportante, el acuerdo debería calificarse como la prestación de un servicio de publicidad y la imputación del gasto a la cuenta de pérdidas y ganancias debería ajustarse al principio de devengo y, en consecuencia, reconocerse a medida que se fuese incurriendo en la prestación del servicio por parte de las fundaciones.

Por el contrario, si la causa que justifica el desplazamiento patrimonial no es otra que conceder una ayuda a las citadas entidades a cambio de una contraprestación simbólica, en comparación con el importe comprometido, consistente en difundir la colaboración de la consultante en las actividades desarrolladas por las fundaciones, el acuerdo suscrito, a diferencia de los contratos de patrocinio (que se rigen por la Ley General de Publicidad) no parece que encierre dos obligaciones a ejecutar por las partes, sino que su naturaleza jurídica y, en consecuencia, económica, estaría más cercana a la donación. Si así fuese, desde un punto de vista contable, en la medida que la salida de recursos sea probable, y en sintonía con las definiciones que se han reproducido más arriba, la obligación incurrida por la empresa debería llevar a reconocer, en el momento inicial, un gasto y el correspondiente pasivo por el valor actual del importe total comprometido.

Nuevos tipos del IVA. ¿Cómo cumplimento el Modelo 303 del Tercer Trimestre?

En este mes de octubre, al liquidar el tercer trimestre del IVA, nos vamos a encontrar que tenemos los nuevos y los viejos tipos, ¿Cómo lo reflejo eso en el Modelo 303?

La Agencia Tributaria ha publicado una nota informativa que nos aclara muchas dudas. Pincha aquí para descargarla.

Para no hacer pesado el post, transcribo uno de los ejemplos que viene en el documento, y que creo ayudará a entender el resto:

Ejemplo: contribuyente con bases imponibles iguales en los tres meses.

Base imponible del 3T =  20.000 €- julio;  20.000 €- agosto y  20.000 €- septiembre

Cuota = 20.000 x 21% + 40.000 × 18% = 11.400 €

Tipo medio = 11.400€ / 60.000€ =19 %

Cumplimentación del modelo:

En la Casilla 01: 60.000 €.

En la Casilla 02: 19% (11.400€ / 60.000€).

En la Casilla 03: 11.400€

Si las bases son distintas lo que sucederá que el tipo medio no será un número redondo, en ese caso, redondeamos a dos decimales.

Al final de la nota nos informa que “ A lo largo del año 2012 está previsto publicar una Orden Ministerial que apruebe un nuevo modelo 390-resumen anual en el que se incluirán nuevas casillas que permitan declarar separadamente las operaciones realizadas durante todo el ejercicio, desglosándolas en función del tipo impositivo al que efectivamente han sido gravadas.”

¡Con lo fácil que hubiera sido aplicar los nuevos tipos el 1 de octubre!