Nuevas obligaciones de facturación

En el post Documentos sustitutivos de la factura decíamos que pronto saldría el Reglamento con las nuevas obligaciones de facturación, pues bien, como habréis leído en la prensa, el BOE ya ha publicado el  RD 1619/2012, de 30 de noviembre, que deroga al RD1496/2003, y que entrará en vigor el 1 de enero de 2013.

Adios a los tiques, ahora deberemos hablar de factura completas u ordinarias y de las simplificadas.

De la factura ordinaria pocas novedades, salvo que se impulsa la factura electrónica, al poder expedirlas sin necesidad de emplear una tecnología determinada.

Las facturas simplificadas, salvo algunas excepciones, podrán expedirse, a elección del obligado a su expedición, cuando su importe sea inferior a 400 € (IVA  incluido) o se trate de facturas rectificativas. Del mismo modo, si el importe no excede de 3.000 € (IVA  incluido), pueden emitirse  en los supuestos en los que tradicionalmente se autorizaban los tiques como facturas, tales como:  ventas al  por menor, servicios a domicilio, transporte de personas, autopistas, parking, hosteleria, servicios telefónicos, peluquería, tintorería, lavancdería, etc., ver el artículo 4.2

El contenido mínimo de las facturas simplificadas, varia un poco:

  1. Número y/o serie de la Factura
  2. Nombre y NIF del expedidor.
  3. Fecha expedición y, si es distinta, fecha de realización del servicio o entrega de bienes
  4. Concepto o descripción del servicio o entrega de bienes.
  5. Tipo impositivo, y en su caso, la expresión IVA incluido
  6. Contraprestación total.

Si el destinatario es empresario o profesional (o bien un particular que lo exija), contendrá también el NIF y datos del destinatario, así como el desglose del IVA.

No quiero transcribir el Reglamento entero en este post, arriba está el link para cuando tengamos alguna duda. A modo de esquema: las obligaciones de expedir una factura están en el art. 2, y las excepciones en el art. 3.  El contenido de la factura están en el artículo 6, las ordinarias, y en el 7, las simplificadas.

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Documentos sustitutivos de la factura

¡Peligro!

Entramos en tierras movedizas. Esta parte de la selva está plagada de documentos que pueden provocar desde la bronca del Responsable Financiero hasta el reintegro de una subvención.

Debemos estar atentos a la finalidad de los documentos que utilizamos en nuestras operaciones habituales, por eso hemos empezado conociendo las características de lo único que fiscalmente es válido: la factura.

No es lo mismo los requisitos fiscales que las bases de una subvención, por eso, cuando hablamos de finalidad nos podemos estar refiriendo a varios aspectos:

–          Legal

–          Contable

–          Fiscal

–          Justificación de una subvención

Por tanto, conviene hablar con propiedad. Es habitual ver documentos con la palabra RECIBO o RECIBÍ, pero con todos los datos de una factura, entonces, ¿por qué no utilizar directamente FACTURA?, a efectos fiscales es lo mismo, si se han realizado las liquidaciones y declaraciones tributarias correspondientes, claro está.

En la legislación cuando se habla de documentos sustitutivos de la factura, solo menciona los tiques. Esta palabra que utilizamos tanto, recibo o recibí, ha venido a tener una finalidad legal y contable, pero no fiscal. Es decir, nos ha servido como prueba de entrega de una cantidad de dinero.

La ley flexibiliza la obligación de emitir una factura en una serie de operaciones que no vamos a describir y que se recogen en el art.4 del RD 1496/2003. Aunque no nos servirá para deducirnos el IVA de la compra, la legislación sí exige un contenido mínimo:

–          Número y/o Serie

–          NIFiscal, nombre y apellidos o razón social del vendedor.

–          Tipo impositivo aplicado o la expresión IVA incluido

–          Contraprestación total

Muy relacionado con este tipo de documentos está la Hoja de Liquidación de Gastos de Desplazamientos, cuyos múltiples modelos seguro que habéis tenido que rellenar para justificar una subvención. Y aquí es donde vemos la lógica de lo que hemos venido hablando:

El financiador nos viene a decir: “Bien, me presentas un documento justificativo de que has realizado y pagado un gasto de transporte (Tique), pero ahora necesito saber quién ha viajado y el motivo”.

(Estamos atentos a la aprobación del RD por el que se apruebe el Reglamento que regule las obligaciones de facturación, en principio para entrar en vigor a partir del 1 de enero de 2013)

Constitución de una Sociedad. Y paso 3: Habemus Sociedad

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Post actualizado en nuestra nueva dirección

El día 16, tras la firma, nos habíamos quedado dejando un depósito en la Notaría de 300 euros como provisión para los gastos de Solicitud de NIF Provisional (coste cero) e inscripción en el Registro Mercantil. Bien, el 25 la Notaría me informó que ya podía recoger las Escrituras. Desglose de la factura:

–       Notario: 296,24 euros

–       Derechos de Registro: 119,68

–       Publicación en BORME: 54.58

Total. 470,50 euros

El mismo día que recogí las Escrituras, realicé la solicitud telemática del NIF definitivo, no hace falta ir personalmente, la documentación requerida puede enviarse escaneada.

Es decir, que entre exenciones de impuestos, gestiones realizadas por la Notaría y trámites telemático, hemos dejado atrás etapas y paseos como::

  1. Pago del Impuesto sobre operaciones societarias, hasta hace poco la broma era el 1% del capital, unos 30.06 euros, teniendo que presentar el Modelo 600,  telemáticamente a través del portal del contribuyente de mi Comunidad.
  1. 2.    Solicitud del CIF provisional, mediante presentación telemática del Modelo 036.
  1. Inscripción en el Registro Mercantil. Tendría que haber vuelto al Registro para depositar la Escritura, junto la carta de pago del Impuesto de Operaciones Societarias.

 Si hubiera tenido tiempo me hubiera gustado ir personalmente, por la cuestión simbólica de que a partir de éste momento es cuando se adquiere formalmente la personalidad jurídica, y oficialmente cuando sale publicado en el Boletín.

Bueno, pues ya nos queda solo completar otro Modelo 036  para darnos de alta en los correspondientes IAE e informar del Régimen de IVA y otras obligaciones a las que estaremos sujetos en el desarrollo de nuestra actividad, pero estos puntos prefiero desarrollarlos en escritos dedicados al tema fiscal.

Termino esta trilogía con un epílogo no debe olvidarse: Legalizar nuestros libros en el Registro mercantil. Sí, hay que volver al Registro Mercantil, porque toda sociedad ha de tener un libro de actas (acuerdos JD) y un libro de socios (identidad de los mismos y participación sobre el capital, así como las compras y ventas de esas participaciones.)

En fin, como me dijo el Notario tras firmar: ahora solo queda trabajar.