En el año 2013…seguimos caminando y sobreviviendo

Sorolla

“Me preguntaron cómo vivía, me preguntaron, ‘Sobreviviendo‘ dije” cantaba Victor Heredia. Peligroso gerundio si lo interpreta gente desde el pesimismo.

Mensajes oscuros, negativas señales de indicadores económicos, anuncios de futuras nubes más negras de las que ahora, otra vez nos dicen, tenemos sobre nuestras cabezas….Los altavoces emiten zumbidos  que nos deja sordos,  las televisiones fogonazos que nos dejan ciegos.

Y resulta que el sol, hoy, también ha salido.

La prima de riesgo sube y baja, pero su vaivén no sigue la misma lógica que la de la marea. El compás de las olas es el único reloj que nos dice la hora que es. Metáforas del agua, la vida y el paso del tiempo llenan hojas de tantos libros que muchos se quedan sin abrir, generación tras generación.

Me dice el calendario de papel que empieza el año 2.013 después de Cristo.

Coincide el “añonuevo” con el deseo de dar otro empujón al proyecto puche29. Y subrayo lo de coincide, porque el deseo viene acompañado de un trabajo hecho  que aviva el impulso de seguir caminando.

Nada de lo que hacemos y nos sucede es sólo fruto de un fuerte deseo surgido en el sillón de nuestra casa, por mucho que lo quieras realmente, el Universo no conspira para ayudarte a conseguirlo. Caminar es la única forma de encontrar a personas y sucesos que te ayudan a seguir en el camino hacia Ítaca.

Puche29 nació en el año 2008 como Gestoría contable, fiscal y laboral. En 2012 toma la forma de PUCHE 29, CONSULTORÍA, ASESORIA Y FORMACIÓN SL. Apuesta por las redes sociales, entrando, entre otras, en el twitter, @puche29gestoria, en Facebook y en Linkedin. Empezamos a dar nuestros primeros pasos en este Blog y desde octubre publicamos una Newsletter. Este año también hemos impartido cursos sobre el Plan General Contable para Entidades sin fines lucrativos; Nos estrenamos como Entidad Organizadora para gestionar, ante la Fundación Tripartita, la bonificación  del coste de las acciones formativas, esto último de la mano de CIPÓ Company, permitiendo así que a las Entidades que recibían los cursos no les supusiera coste económico.

Todo mientras seguíamos trabajando, y creciendo, como Asesoría  contable, fiscal y laboral, es decir, sin descuidar nuestros cimientos.

Comenzamos 2013 sin Comunity Manager, puesto importante, porque puedes hacer muchas cosas pero si no las cuentas es como si no existieran. Tan importante es la parte del equipo que trabaja en la sombra como quien se encarga de difundirlo; una parte pone el contenido y la otra le da forma. Por tanto, en el inicio de 2013 apareceremos menos en las redes, lo justo para seguir diciendo que seguimos existiendo, sobreviviendo, caminando y siempre abierto a lo que nos depare el camino.

¿Nos sigues en este camino a Ítaca?

Salud y Alegría!

Convenio de colaboración con una entidad sin fines lucrativos

POST ACTUALIZADO EN NUESTRA NUEVA WEB  puche29consultoria.es

En el BOICAC N 90 de julio 2012 – Consulta 5, preguntaban acerca del reflejo contable de la aportación económica realizada por una empresa a una fundación con la que se ha suscrito un convenio de colaboración empresarial.

En su respuesta el ICAC, subrayando la novedad del PGC 2007 de fijarse no solo en el fondo jurídico de la operación, sino también en el fondo económico, señala que el ingreso del Convenio de Colaboración debe imputarse a resultado en el ejercicio de su concesión, al igual que realizamos con una donación, pues de hacerlo de otra forma se acercaría a la figura de una prestación de servicio. Si vamos imputando a ingresos a medida que realizamos el gasto, podría entenderse que existen obligaciones por ambas partes, cercanas a las que podrían fijarse en un contrato de promoción/publicad.

Por su interés transcribo parte de la respuesta, aunque arriba he puesto el link al texto completo.

Empieza recordando el art.25.1 Ley 49/2002, que establece como Convenio de colaboración empresarial en actividades de interés general aquel por el cual las entidades a que se refiere el artículo 16, a cambio de una ayuda económica para la realización de las actividades que efectúen en cumplimiento del objeto o finalidad específica de la entidad, se comprometen por escrito a difundir, por cualquier medio, la participación del colaborador en dichas actividades.”

“La difusión de la participación del colaborador en el marco de los convenios de colaboración definidos en este artículo no constituye una prestación de servicios”

Luego recuerda el PGC-RD 1514/2007: “Los efectos de las transacciones o hechos económicos se registrarán cuando ocurran, imputándose al ejercicio al que las cuentas anuales se refieran, los gastos y los ingresos que afecten al mismo, con independencia de la fecha de su pago o de su cobro; que los gastos son decrementos en el patrimonio neto de la empresa durante el ejercicio, ya sea en forma de salidas o disminuciones en el valor de los activos, o de reconocimiento o aumento del valor de los pasivos, siempre que no tengan su origen en distribuciones, monetarias o no, a los socios o propietarios, en su condición de tales; que los pasivos son obligaciones actuales surgidas como consecuencia de sucesos pasados, para cuya extinción la empresa espera desprenderse de recursos que puedan producir beneficios o rendimientos económicos en el futuro; y que para reconocer un pasivo en el balance ha de ser probable que, a su vencimiento y para liquidar la obligación, deban entregarse o cederse recursos que incorporen beneficios o rendimientos económicos futuros, y siempre que se puedan valorar con fiabilidad”.

 “Para poder otorgar un adecuado tratamiento contable a los hechos descritos y, en particular, para concluir si el importe de la ayuda comprometida debe reconocerse como un gasto en el momento inicial de la firma del convenio, o si debe periodificarse a medida que se difunda la colaboración, la cuestión a dilucidar, como paso previo, es saber cuál es la causa del desplazamiento patrimonial.

Si una vez analizado el fondo económico del convenio de colaboración pudiera llegarse a concluir que las fundaciones asumen una obligación equivalente, en términos de racionalidad económica, a la contraprestación recibida para difundir la colaboración de la entidad aportante, el acuerdo debería calificarse como la prestación de un servicio de publicidad y la imputación del gasto a la cuenta de pérdidas y ganancias debería ajustarse al principio de devengo y, en consecuencia, reconocerse a medida que se fuese incurriendo en la prestación del servicio por parte de las fundaciones.

Por el contrario, si la causa que justifica el desplazamiento patrimonial no es otra que conceder una ayuda a las citadas entidades a cambio de una contraprestación simbólica, en comparación con el importe comprometido, consistente en difundir la colaboración de la consultante en las actividades desarrolladas por las fundaciones, el acuerdo suscrito, a diferencia de los contratos de patrocinio (que se rigen por la Ley General de Publicidad) no parece que encierre dos obligaciones a ejecutar por las partes, sino que su naturaleza jurídica y, en consecuencia, económica, estaría más cercana a la donación. Si así fuese, desde un punto de vista contable, en la medida que la salida de recursos sea probable, y en sintonía con las definiciones que se han reproducido más arriba, la obligación incurrida por la empresa debería llevar a reconocer, en el momento inicial, un gasto y el correspondiente pasivo por el valor actual del importe total comprometido.